Ir al contenido principal

Entradas

Destejidos

Ya no estás ahí, sos merodeador de los restos de vos.
 Si te da lo mismo ser, que ser, actuar y fingir. Vuelas alto, vas y vienes. Es un esfuerzo.
Un dolor inmenso estar aquí. Te fuiste hace rato a un lugar inventado.
Te colapsan los recuerdos y quieres saltar. Es tiempo de huir y buscar tu sombra, los pedazos que dejaste por querer escapar. Vuelve atrás. Solo para armar el rompecabezas.
Cambia tus partes por otras. Cambia tu gente. Tus sueños. Ya no sos el mismo. Pero quiero estar.
No te vayas sin mí. Espérame que me tiña las pupilas. Tampoco soy la misma.
Quiero verte volar. Quiero volar con vos. Sos mi amor. Sos ese hombre nuevo.
Tenés que animarte. Enfrentarte al espejo de tu dolor. Enfrentarte a la sonrisa de tu felicidad. Soy otra también. No importa a dónde, quiero ir con vos siempre.
Entradas recientes

BOLAS DE INCERTIDUMBRES

Aceptar lo inevitable y verterse en el torbellino de lo indispensable. El pulso lo define todo. Los tic tac pasarán apacibles o nerviosos. Quien acepta lo inevitable corre el riesgo de caer en la quietud si no sabe distinguir el límite de sus acciones del texto escrito del destino. La muerte, el desamor y las desgracias son esferas de lo inevitable cuando suceden. Pueden prevenirse en algunos casos, pero cuando están no hay retroceso. Ni la creencia en la vida después de la vida podrá despertar al ser amado de su sueño eterno, nada podrá hacer volver el amor desgastado y mal oliente… solo nos queda el duelo que nos desprende poco a poco de la utopía. O podemos sumergirnos en el dolor y el tormento para volvernos locos lentamente. Si existen otras vidas, si las cosas suceden por algo pueden ser reflexiones verdaderas. No importa, en definitiva, aceptar lo inevitable te rescata de la locura. Esto es lo que tenemos y no tenemos más alternativas que transitar o simplemente estar. Para…
Pálida vergüenza que brota por tus ramas de árbol triste.

Abandonas los papeles para convulsionar libros.

Escupes palabras sueltas en un espasmo de verbos y comas que no puedes adoctrinar con el mandamiento de la RAE.

Despellejas tu corteza para saltar la cordillera del amanecer.

Las mentes son trucos de los fantasmas del porvenir y el porquerer. El pensamiento es un truco de dios para quedarse con el amor.

Todo chorrea canciones remixadas. Del otro lado respira una parte de mi alma y suena el despertador, cruzo mares de sábanas para abrazarlo y la rutina comienza una vez más.

Luna indiscreta

Quiso domar a la bestia, pero fue una batalla fatal. Quedaron autos destrozados, paredes rayadas, comida salpicada por cada recoveco, macetas sin flores y olor a caca en todo el ambiente.

Destruida de cansancio, obvió sus bigotes incipientes, el alboroto de su cabellera y se rindió ante los encantos de ese ser. Los encontró la luna dormidos en la cuna del pequeño y ésta se preguntó: ¿cómo es posible que ese ángel tenga una madre tan fea?

ENTC agosto de 2013

el gato

El gato se sintió encerrado. Una chispa cósmica que vivía en su interior se encendió para avisarle que era libre de viajar por los tejados de todo el país y conquistar gatas, comer ratones y dormir en cualquier sitio bajo el cielo..
Miró a su alrededor, todo estaba calmo y calentito. Por la ventana sentía el aire del invierno entrar suavemente..
Después de todo, pensó, la libertad no está hecha para eunucos. Se acurrucó en su almohadón y soñó que soñaba un sueño de otro.

Inexplicablemente

Inexplicablemente me sumergí en tu nube. Fui agua, lluvia y torrentes. Salpicamos baldosas, regamos las flores, limpiamos los techos y nos escurrimos para volver a separarnos. Volver a ser uno y saber que lo somos todo.

Noches de naipes

Armisto Quesada es una bestia en la cama. Parece algo débil, casi enfermo. Pero cuando del bifazo se trata, es poseído por el mismísimo demonio. Me quiere toda y siempre pide más..
Le explico que tengo obligaciones, que ustedes me esperan. Pero no le importa. La noche del viernes yo quería venir y no me dejó. Hicimos el amor sobre la alfombra, la cama y bajo la ducha. .
Debo reconocer que en el fondo me halaga que se fije en mí. No pensé que a los 90 años sería atractiva para alguien y que podría disfrutar con más arrugas que una tortuga. Por eso espero que sepan disculpar que esta noche no jugaré a la canasta.