lunes, 17 de marzo de 2014

Noches de naipes

Armisto Quesada es una bestia en la cama. Parece algo débil, casi enfermo. Pero cuando del bifazo se trata, es poseído por el mismísimo demonio. Me quiere toda y siempre pide más..
Le explico que tengo obligaciones, que ustedes me esperan. Pero no le importa. La noche del viernes yo quería venir y no me dejó. Hicimos el amor sobre la alfombra, la cama y bajo la ducha. .
Debo reconocer que en el fondo me halaga que se fije en mí. No pensé que a los 90 años sería atractiva para alguien y que podría disfrutar con más arrugas que una tortuga. Por eso espero que sepan disculpar que esta noche no jugaré a la canasta.

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